miércoles, 19 de febrero de 2014

Niños asesinos, parte 4

COLABORÓ: COCO

Luke Woodham  

Este chico de 16 años, sufría el acoso y las burlas de sus compañeros en Pearl, Mississipi. Cuando su novia le dejó, entró en cólera. Apuñaló a su madre la mañana del 1 de octubre, y se llevó al colegio un rifle y una pistola. Mató a su ex novia y a otra chica. Y no paró ahí. Hirió a otros siete alumnos antes de quedarse sin municiones. Volvió al coche a por más, y fue detenido por el subdirector.

Woodham explicó que el mundo había sido injusto con él, que no podía aguantar más. «Maté porque la gente como yo es maltratada cada día», dijo. «He hecho esto para mostrar a la sociedad: abusad de nosotros y contestaremos». En el juicio, declaró que había sido poseído por los demonios que eran manipulados por un miembro de su grupo. En junio de 1998 se le declaró culpable de tres asesinatos entre otros delitos, por los que fue sentenciado a más de tres cadenas perpetuas.

Kipland Kinkel

Fue criado bajo la autoridad de unos padres represivos. Era frecuente la aparición de dibujos siniestros en sus tareas de clase. En su adolescencia mostró afición por las armas de fuego, afición consentida por sus padres. En 1998 fue detenido por haber guardado una pistola dentro de su taquilla. La policía lo dejó bajo la custodia de su padre.

 Poco después, a la edad de 15 años mientras su padre se encontraba en la cocina, Kip tomó un rifle, apuntó a su nuca y disparó. Al poco tiempo recibió la llamada de un amigo, con quien conversó durante más de una hora con aparente tranquilidad. Mientras su madre subía las escaleras de la case Kip le dijo “te quiero mamá” y disparó. Fueron encontrados 6 disparos en el cuerpo de ésta. Kip cargó su pistola, y dejó escrita una nota en su casa: “Acabo de asesinar a mis padres. Soy un hijo terrible. Ojalá mi madre hubiera abortado. Mi cabeza no funciona bien, oigo voces dentro de ella.”

Aquella noche Kip la pasó sólo en su casa y a la mañana siguiente se puso una gabardina, para esconder su rifle. Condujo sólo el coche de sus padres y en 20 minutos llegó al instituto. Poco despues de las 10, llegó a su colegio. El vestíbulo estaba casi vacío, por lo que llegó a la cafetería. Disparó 48 veces en menos de un minuto. Alcanzó a 24 estudiantes. El rifle de Kip se quedó sin munición, sacó su pistola y pudo hacer todavía un disparo mientras un grupo de muchachos intentaba reducirle. En Septiembre de 1999 se declara culpable de 4 asesinatos y 26 intentos de homicidio. Con su edad de 15 años, es condenado a cadena perpetua.

Gustavo Zapata, Raul Salinas y Carlos Salinas

El 17 de diciembre de 1951 sucedió una tragedia en la casa de la familia Salinas de Gortari. Una sirvienta que laboraba ahí fue muerta de un certero disparo hecho con un rifle. ¿Los culpables? los hermanitos Raúl y Carlos que jugaban con un rifle que "accidentalmente" se disparó matando a la muchacha. La chica tuvo la mala fortuna de atravesarse en el camino de la bala.

La crónica de este hecho es recopilada en el periódico LA PRENSA del 18 de diciembre de 1951, pueden ir a la hemeroteca nacional a consultar el diario y confirmar por ustedes mismos el hecho. Carlos Salinas, su hermano Raúl y su amigo Gustavo Zapata Rodríguez, de 4, 5 y 8 años de edad respectivamente, jugaban con la escopeta de su padre, Raúl Salinas Lozano, y provocaron un accidente: los niños pusieron a la sirvienta en una pared para fusilarla y Carlos Salinas le disparó. "¡Yo la maté, soy un héroe!", gritó varias veces Carlos Salinas.

Los niños fueron llevados al tribunal para menores para ser examinados. Ahí el juez Gilberto Bolaños Cacho recomendó un tratamiento siquiátrico para el niño Carlos Salinas, con el fin de evitar que la tragedia se convirtiera en un trauma incontrolable. El padre de Carlos, entonces alto funcionario de la Secretaría de Economía y después secretario de Comercio en el gabinete de López Mateos, usó su influencia para sacar a los niños del tribunal y se olvidó del tratamiento.

4 comentarios :

Anónimo dijo...

Y aun asi votaron por ese ogt

Anónimo dijo...

Buenísimo que hayan incluído a estos niños asesinos nacionales

Anónimo dijo...

falta el niño verde.

Anónimo dijo...

Pinche orejón hijo de su puta madre, si fue capaz de matar a su sirvienta, a esa edad, que le costaba mandar matar a Colosio cuando estaba en el poder.